Ciudad de México: escenario que refleja el golpe desigual del calentamiento global

Es lunes por la tarde en la Avenida Mazatlán de la colonia Condesa, uno de los barrios de moda de Ciudad de México. La calle, frondosa con sus variadas especies de árboles, flores y plantas ornamentales, bulle con la gente que hace deporte, viene de la compra o monta en bicicleta. Una pareja de ancianos conversa, cada uno con tapabocas, en una banqueta bajo la sombra que proyectan dos copas de árboles que se unen como dos amantes; una chica rubia habla en francés por el móvil mientras pasea a su perro y una niña sigue a una ardilla que se le escabulle. La temperatura marca unos maravillosos 22 grados centígrados y hay quien lleva hasta un suéter. A 22 kilómetros al este de este edén, el panorama es distinto. En Iztapalapa —la región más habitada y pobre de Ciudad de México— escasean las avenidas arboladas, el sol cae como fuego sobre el concreto, una mancha gris que se expande en el horizonte y que convierte a esta delegación capitalina, donde también escasea el agua, en la más calurosa de la ciudad. El termómetro marca 25 grados, aunque ha habido temporadas que han puesto en alerta a las autoridades por las elevadas temperaturas. “Reconocemos la evidencia científica. El calentamiento global es un problema de desigualdad en la ciudad. El mayor efecto es en poblaciones vulnerables, en situación de pobreza y servicios de salud oportunos”, afirma Leticia Gutiérrez, directora general de Coordinación de Políticas y Cultura Ambiental de la capital mexicana. “Tenemos dos ciudades distintas, una con muchas áreas verdes y otra con muchas carencias”.

Seguir leyendo

You may also like...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *