La gruta del Cussac revela los complejos rituales funerarios de la prehistórica cultura gravetiense

El gran hallazgo arqueológido se producía en 2001. La cueva del Cussac, muy cerca de la famosa gruta de Lascaux en el suroeste de Francia, descubrían pinturas rupestres del paleolítico superior, con una una antigüedad de entre 22.000 y 28.000 años.

La gruta era excepcional por dos razones. La primera, el tamaño de las pinturas, con paneles de quince metros por seis, que representan los motivos típicos del arte prehistórico, animales y triángulos pubianos. La otra era la presencia de restos humanos.

Esta coincidencia de pintura y restos óseos era inédita, no se había encontrado hasta el momento Europa occidental una cueva decorada que haya servido de lugar de sepultura de hombres prehistóricos. Ahora, un estudio liderado por Jacques Jaubert de la Universidad de Burdeos y Eline Schotsmans de la Universidad de Wollongong y la Universidad de Burdeos, los ha examinado y ha determinado que fueron enterrados con complejos rituales funerarios.

Los restos pertenecen a miembros de la cultura gravetiense, en el Paleolítico Superior Europeo, que aparecieron hace unos 33.000 años dejando evidencia de su existencia en todo el continente. Han sido analizados a través de fotografías y representaciones en 3D y han sido calificados como «únicos».

Las conclusiones, publicadas en la revista especializada «Proceedings of the Academy of Science, apuntan a que la cueva contiene dos áreas de restos humanos. El primero incluye el esqueleto de un adulto joven en una depresión poco profunda que fue anteriormente un nido de oso, y los fragmentos de al menos otros dos individuos repartidos en otros dos nidos de osos anteriores.

El segundo, más profundo, contiene los restos de al menos dos adultos y un adolescente, en huecos a lo largo de una pared. Algunos de los huesos y sedimentos subyacentes presentan un pigmento rojo que los investigadores han relacionado con los restos. La profundidad en la que se encuentran todos y el hecho de que estén rodeados de arte rupestre los convierten en únicos en su clase.

«Además, la mayoría de ellos están desarticulados en huesos o partes del cuerpo debido a manipulaciones humanas después o durante la descomposición. Aunque las manipulaciones post mortem de restos humanos se han documentado previamente para otros sitios gravetianos, algunas de las de aquí eran desconocidas en otros lugares, como la eliminación del cráneo y la mezcla deliberada de los restos de varias personas», ha afirmado a Newsweek Sacha Kacki, del Centro Nacional Francés de Investigación Científica

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